¿Funcionas, resuelves, tiras para adelante…
pero por dentro sientes una insatisfacción que no entiendes?
Coaching para mujeres que quieren disfrutar de su vida, de sus logros y de quiénes son, desde una seguridad real en sí mismas.
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¿Te suena algo de esto?
Te haces cargo de todo. Del trabajo, de los demás, de lo que no te corresponde. Y ni te planteas que podría ser de otra manera.
¿Cómo te vas a quejar si todo está bien? Pero por dentro hay un malestar que nadie ve.
No te dejas ayudar. Lo sientes como debilidad, aunque llevas años cargando sola. Hay cosas que no te atreves a contar porque «tú eres la fuerte».
Sabes que algo tendría que cambiar, pero sigues tirando porque no encuentras ni el momento ni la forma de hacerlo.
Y mientras tanto, eres la que:
A las once de la noche sigues respondiendo mensajes, repasando lo que no cerraste. Parar te sabe a fallar.
Llevas en la cabeza la lista de todos: la cita, la compra, el cumpleaños, lo que le pasa a cada uno. Y casi nunca alguien te pregunta cómo estás tú.
Propones el plan, organizas, te acercas, intentas que la relación no se enfríe. Y a veces sientes que ese esfuerzo lo estás haciendo tú sola.
Te cuidas, entrenas, comes mejor, intentas verte bien. Pero esa seguridad dura menos de lo que esperabas.
Te dices que ya pasó, que toca seguir. Pero vuelve en forma de rabia, tristeza o reacciones que no siempre entiendes.
Te sorprendes a ti misma contestando mal, con un tono que no era. Y después le das vueltas: «no era para tanto».
Puede que el problema no sea que todavía no lo hayas hecho suficientemente bien.
Puede que lleves demasiado tiempo intentando ser más productiva, más tranquila, más segura, más comprensiva, más fuerte…
Hasta convertirte en la que siempre está haciendo mil cosas y aun así siente que no es suficiente.
Durante años fui la que podía con todo. Hasta que decidí que no quería poder más.
No, tranquila. No significa que lo dejé todo y lo mandé a la mierda. Sí quería poder con todo —me encanta poder— pero no de la manera en la que lo estaba haciendo.
Me sentía independiente y sabía que tenía mucho potencial, pero al mismo tiempo convivía con inseguridades y con un malestar que casi nadie veía.
Desde fuera, parecía que todo estaba bien. Y muchas cosas lo estaban. Pero yo sabía que había algo que no terminaba de encajar.
Hasta que decidí que no quería seguir viviendo tan pendiente de demostrar que podía. Quería seguir siendo fuerte, resolutiva e independiente, pero sin tener que sostenerlo todo todo el tiempo.
Soy Mimi Terra. Y hoy acompaño a mujeres como tú: las que funcionan, resuelven y tiran para adelante, pero quieren avanzar sin cargar con el peso de tener que poder con todo.
Conoce mi historia →Te cuento tres casos. Puede que uno sea el tuyo.
Sabes ayudar a los demás. Escuchas, sostienes, resuelves sus problemas. ¿Y los tuyos? Ahí se te olvida que sabes hacerlo. No te faltan herramientas. Te falta usarlas contigo. Como el caso de Lorena, psicóloga en México.
«Consideraba que tenía herramientas para afrontar lo que me pasaba. Comprobé que siempre se necesita la guía de alguien que vea el problema desde afuera.»
«Pude tener claridad mental, avanzar frente a mis emociones y liberarme de ideas recurrentes que me limitaban. Si tuviera que resumir en una palabra el cambio: liberación.»
Lorena
Psicóloga · México · Sesiones express
Puedes llevar años en terapia y seguir sin estar en paz contigo misma. Sabértelo todo sobre ti no es lo mismo que saber qué hacer con ello. La teoría te explica. Solo la práctica te cambia. Así lo vivió Karina, arquitecta.
«A pesar de los años que llevaba haciendo psicoterapia, no estaba disfrutando del presente. Tenía la teoría clara, pero no la practicaba en la vida real.»
«Hoy siento mayor compasión conmigo misma. El mayor impacto: permitirme sentir cualquier emoción, ser yo, existir.»
Karina
Arquitecta · Programa individual
Vives en tu cabeza, dándole vueltas a lo mismo cada noche. Mientras tanto, tu cuerpo lleva tiempo intentando decirte algo que tú no escuchas. Es lo que le pasó a Radka, profesora de Español.
«Leía libros de autoayuda, pero realmente no avanzaba. Conocía la teoría, pero no sabía cómo trabajar con mis emociones. Solía pensar que lo que sentía no debería sentirlo.»
«Aprender a trabajar con el cuerpo fue clave. Vivía más en mi cabeza que conectada conmigo. Saber que podía escribir a Mimi cuando lo necesitaba me dio tranquilidad.»
Radka
Profesora de Español
Programa individual
Ellas eligieron tenerse en cuenta de verdad. ¿Y tú?
Quiero elegir →¿Cómo puedo acompañarte?
Sesión Express
Para cuando llevas semanas dando vueltas a lo mismo. Una sesión de 90 minutos para ordenar el caos mental y salir sabiendo exactamente qué tiene sentido hacer —y qué no.
No porque te lo diga yo, sino porque lo verás con más claridad que nunca.
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Para cuando quieres trabajar algo concreto y salir con herramientas que puedas aplicar de verdad.
Cómo decir lo que piensas sin callarte ni herir. Qué hacer cuando estás a punto de perder los papeles. Cómo parar cuando entras en bucle. Técnicas para manejar la ansiedad y cuidarte mejor sin convertirlo en otro deber más. Talleres presenciales u online.
Algunos gratuitos, otros de pago
Consulta próximos talleres →Proceso Individual
Para cuando ya sabes que no necesitas más información, sino hacer un trabajo más profundo contigo.
Porque invertir en cómo piensas, eliges, te relacionas y te sostienes cambia tanto tu vida personal como profesional. Vas a aprender a reconocer tu valor sin tener que demostrarlo constantemente, regular lo que sientes sin negarlo ni dejar que te arrastre y tomar decisiones desde un lugar más seguro, consciente y firme.
1.100€
Esto es lo que necesito →Quizás piensas que en cuanto termines ese proyecto, volverás a estar más tranquila y que seguro que se te pasa.
Pero tú y yo sabemos que no es así, que esto ya te ha pasado otras veces… Da igual que cambies de trabajo, de pareja, que termines una formación… se volverá a repetir ese malestar.
Y si eliges no hacer nada, no pasa nada grave.
Pero pasa esto:
Pasan los años y un día miras atrás y te preguntas: ¿Cuándo fue la última vez que disfruté de verdad?
Has funcionado. Has resuelto. Has estado para todos. Has creído que dejabas huella fuera. Pero por dentro hay algo que no se llena. Una sensación de no haberte sentido realizada, de haber pasado por tu vida sin habitarla del todo.
Te has distanciado de lo que de verdad merecía la pena.
Y los años que se fueron ya no vuelven.
Esto es la consecuencia pura: no es que algo se rompa.
Es que la vida se te va sin vivirla. Sin disfrutarla. Sin sentir que fue tuya. Sin haber podido ser tú del todo.
Elige VIVIR, elige DISFRUTAR,
elige SER TÚ.
Tus dudas, resueltas.
Antes de irte, quiero darte algo: las preguntas que te haría en tu primera sesión.
Sé que tu bandeja está saturada. No te pido tu email porque sí. Léelas y después tú decides si quieres llevarte algo más de cada email.
Ahora sí. Quédate cerca. Esto acaba de empezar.
Sin SPAM, solo lo que importa y te das de baja cuando quieras.